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La respiración
Flauta travesera
Tipos de Respiración
La respiración que utilizamos para vivir es una respiración pasiva. Se produce sin necesidad de nuestra voluntad, es producida por mandato de los centros nerviosos del bulbo raquídeo. El movimiento espiratorio de esta respiración se produce por la mecánica de las piezas distendidas que recobran la posición original. Para los instrumentistas, esta forma de respirar no es suficiente debido a la mayor exigencia de volumen y presión de aire necesaria en la interpretación. Por esto, emplearemos la respiración activa, en la que vamos a utilizar de forma voluntaria diversos mecanismos para dirigir y mejorar el aprovechamiento del aire.
Cuando realizamos una respiración activa, podemos de forma consciente aspirar el aire y enviarlo a diferentes partes de los pulmones según nuestra voluntad, mediante una inspiración más o menos profunda.
Atendiendo al lugar donde emplazamos el aire absorbido y a los distintos mecanismos que intervienen podemos distinguir tres tipos de respiración:
Respiración Alta o Clavicular: El aire es enviado mediante una inspiración muy superficial a la parte superior de los pulmones. Esta zona se expande por efecto del aire, provocando una elevación de los hombros y de la parte superior del tórax.
Respiración Torácica, Media o Intercostal: El aire es enviado a la parte media de los pulmones. Éstos al expandirse, separan las costillas y dilatan la caja torácica. La elasticidad de la caja torácica es posible gracias a los músculos intercostales y a los cartílagos que sirven para unir las costillas.
Respiración Baja o Diafragmática: El aire inspirado con profundidad (como cuando bostezamos), se aloja en las zonas más bajas de los pulmones. La dilatación de esta parte de los pulmones, obliga al diafragma a su expansión hacia abajo, en un recorrido cuya amplitud máxima es de unos ocho centímetros aproximadamente. La bajada del diafragma empuja a la cavidad abdominal hacia abajo. La sensación que experimentamos es la de hinchazón del estómago, debido al empuje de la bajada del diafragma sobre las vísceras. Este tipo de respiración es el que realizamos inconscientemente durante el sueño o es la que emplean los niños recién nacidos. A medida que realizamos una respiración de tipo más baja, el sonido que produce el aire al entrar por la boca es más profundo transformándose del sonido “ah” al sonido “oh”.
Existe un cuarto tipo de respiración: La respiración completa. Se trata de la suma de las tres anteriores. Los pulmones se llenan al máximo de su capacidad comenzando por la parte inferior, después la zona media y por último la parte alta, pasando progresivamente y en este orden por los tres tipos de respiración anteriores. Esta respiración pone en juego todo el aparato respiratorio, alcanzando los límites de su capacidad y siempre llenando los pulmones de abajo a arriba, como si llenáramos un vaso de agua.
Aspectos anatómicos fisiomecánicos más importantes en relación con la técnica de la flauta travesera
Respiración Baja o Diafragmática
En general, la respiración recomendada para los instrumentistas de viento es la respiración Baja o Diafragmática. Las razones fundamentales para el empleo de este tipo de respiración, son las siguientes:
- Mayor relajación de la zona de los hombros y el cuello, mucho menos tenso que en la respiración alta o torácica por que el aire no va a esa parte del cuerpo. No olvidemos que esta respiración está muy recomendada como ejercicio de relajación por suponer un masaje y descongestión de la zona abdominal.
- La respiración diafragmática proporciona una mayor proyección y presión de la columna del aire gracias al mecanismo de retorno del diafragma (todo órgano tiende a recuperar su posición y forma original) y a la acción de los músculos abdominales. En los otros tipos de respiración, el diafragma permanece prácticamente inalterable. El resultado es una mejora en la resistencia del intérprete, así como en la calidad del sonido.
- En la respiración intercostal se expande la caja torácica, lo que hace disminuir la compresión del aire (Ley de Boyle: A mayor tamaño de la caja torácica, menor presión de aire). En la respiración baja, la caja torácica apenas se modifica y el aire puede ser comprimido más fácilmente.
- La presión de aire es mayor cuanto más largo es el camino que recorre el aire. La proyección de la columna del aire es más grande si se realiza desde la base de los pulmones.
Fases de la respiración
Es importante para realizar una correcta respiración observar una buena postura es imprescindible para una correcta respiración (ver colocación del cuerpo…), así como para la producción del mejor sonido posible. Permite que el aire pase sin obstáculos. No moverse demasiado ayuda a conservar el aire, al no gastarse en movimientos innecesarios.
Inspiración: relaja tu abdomen, abre tu boca (no demasiado, como O) y garganta (como bostezo). Deja que el aire llene tu cavidad abdominal de forma que el torso se expanda hacia delante y hacia atrás. El resto de tu cuerpo, particularmente los hombros y el pecho, no deben moverse. Es como un bostezo exagerado y prolongado. Intenta coger todo el aire que puedas, lo más rápido y menos ruidosamente posible.
Retención es el segundo y más corto paso. Es importante porque es la preparación para la espiración. Cuando los pulmones están llenos, sostén la posición por un momento, con el torso expandido y la garganta abierta mientras preparas el diafragma y los músculos abdominales para la exhalación. Si la suspensión falla se producen hiperventilación y mareos, y el sonido no se puede producir correctamente. La suspensión da el soporte muscular que debe durar hasta el final del sonido.
Espiración: (qué explico a continuación).
Completado el ciclo inspiratorio, adquiere total protagonismo la tercera fase de la respiración: la espiración o expulsión del aire. Es en ella donde el aire acabará transformándose en sonido y de su plena transformación depende, en buena medida, el éxito en el posterior desarrollo técnico. Si importante resulta la adquisición de una buena técnica inspiradora (por cuanto de su capacidad y colocación dependerá la materia prima para la ejecución musical), no menos necesario ha de resultar el dominio de la técnica espiradora, puesto que del mismo se deriva la transformación del aire en material sonoro.
- El aire inspirado debe fluir en columna ascendente desde los pulmones hacia los resonadores craneales y ser expulsado a través de la boca. Esta columna de aire es el soporte del sonido. Cuando la interpretación se apoya en una columna de aire continuada y con suficiente presión, el sonido se vuelve redondo, potente, pero relajado a la vez. Si los principios de la columna de aire son asimilados, el progreso es rápido.
- En el control de la columna del aire intervienen los músculos abdominales y el diafragma.
- Para controlar este empuje hacia el exterior, entran en funcionamiento los músculos abdominales. El papel de los músculos abdominales es el de controlar el mantenimiento del cinturón abdominal para que éste no quede flácido y se expanda hacia el exterior. Hay que hacer constar que sin este control de la cavidad abdominal, la compresión de la columna del aire disminuiría, lo que dificultaría la necesaria presión del aire al espirar.
- Para comprender mejor el verdadero papel de los músculos abdominales en la espiración y el control de la columna del aire, Michel Ricquer en su magnífico libro “Tratado Metódico de Pedagogía Instrumental” propone la creación de una figura subjetiva y psicológica llamada “el empuje vertical”.
- El empuje vertical nos va a ayudar a comprimir la parte inferior de los pulmones, naturalmente y sin esfuerzo. Si queremos definirlo podríamos decir que es un acto completamente subjetivo que nos va a permitir la utilización de los músculos abdominales y del diafragma, sin darles órdenes directamente.
- En vez de concentrar su atención en el nivel de este cinturón abdominal y de buscar la contracción de tal o cual músculo para provocar que suba el diafragma, no tendremos más que realizar este empuje vertical y la compresión del aire se efectuará de manera natural.
- Debemos imaginar que se aprieta verticalmente la columna de aire que se ha inspirado, como si se quisiera empujar este aire hacia la parte inferior de los pulmones.
- El resultado final de este proceso, es la compresión de la columna de aire que espiramos, gracias a la presión de retorno del diafragma sobre los pulmones y el control de esta compresión por la tensión de los músculos abdominales. Si los músculos abdominales no realizaran éste control del cinturón abdominal, el estómago saldría hacia el exterior y se perdería la compresión de la columna de aire.
- No conviene confundir esta presión de los músculos abdominales, con una contracción de estos músculos sin comprimir la parte inferior de los pulmones (es la fuerza que realizamos al hacer abdominales y que se realiza independientemente de que respiremos o no), esto solo produce crispación y tensión a nivel abdominal con un nulo lanzamiento de la columna del aire. Esta tensión se transmite al resto del cuerpo y es negativa a la hora de tocar.
Ejercicios de respiración para controlar la columna de aire
Hay muchos ejercicios que pueden útiles que pueden ayudar a desarrollar las destrezas físicas requeridas para una respiración efectiva. Ejercicios aeróbicos tan básicos como la natación, correr etc.
Ejercicios sencillos para los comienzos. De pie con la espalda recta y los pies separados y caderas, colocamos un papel en la pared y lo sostenemos con las manos tomando una lenta y profunda inspiración, soltamos el papel y comenzamos a soplar sobre él, tenemos que procurad con el soplo mantener el máximo tiempo el papel sin que se caiga.
Cogemos una botella pequeña de plástico y ponemos un poquito de agua en ella, la cerramos, después la podemos colocar tumbada en una mesa, inspiramos, retenemos y espiramos dirigiendo el soplo sobre ella; tenemos que hacer que se mueva rodando hasta llegar a una línea que hemos puesto en la mesa. Otro ejercicio sencillo es el conocido como el acordeón o el globo, de pie con la espalda recta colocamos la palma de la mano a un par de centímetros de la parte baja del abdomen. Después inspire lentamente hasta que el abdomen se expanda y contacte con la mano que quedaba separada de él, relájese y espire lentamente hasta que el abdomen vuelva a la posición inicial, alejándose de la mano.
Otro ejercicio este se realiza con una vela encendida y se coloca a la altura de los hombros a unos 30 cm del alumno. A continuación inspire e imite con los labios la forma de embocadura, y lentamente espire, intente hacer que la vela parpadee, sin apagarla.
Otro ejercicio que propongo a mis alumnos es concurso de notas tenidas, es un ejercicio muy útil para desarrollar la calidad del sonido y la capacidad respiratoria, en este caso nos concentraremos en la duración del sonido, buscando siempre la mejor calidad. E iremos haciendo anotaciones de los logros obtenidos.
Respiración y fraseo
Es un aspecto muy importante en la técnica de la flauta, ya que encontrar un lugar adecuado para respirar en una pieza musical es a menudo una tarea difícil, pero el flautista, por lo general debe hacer de la necesidad una virtud. Se puede hacer de la respiración la consecuencia de una buena expresión musical, y viceversa, hacer que la expresión musical sea la consecuencia de una respiración bien colocada.
El contexto musical dictará el tipo de respiración y su emplazamiento, al decir tipo de respiración, me refiero a la profundidad y la duración de la inspiración. Las respiraciones pueden tener tres duraciones básicas definidas. Las respiraciones largas se utilizan para sostener o aumentar la intensidad de las frases, requieren mayor tiempo, ya que debemos conseguir una apertura completa de los pulmones. Las respiraciones medias son las más usuales. Tanto las respiraciones largas como medias, deben separar las frases en el mismo momento que los pulmones se llenan de nuevo.
Las respiraciones cortas o de refuerzo son rápidas aperturas de los pulmones en la mitad de una frase.
Por otra parte, es tan importante saber respirar como saber decidir dónde hacerlo. Algunas veces es obvio, la notación musical lo indicará mediante el apóstrofe, o el signo de verificación (v), o simplemente por un silencio. Sin embargo la mayoría del tiempo la respiración requiere la mayor discreción posible por parte del instrumentista. Intente respirar siempre entre todas las frases. A menudo las respiraciones mal colocadas y frecuentes interrumpen la línea melódica distrayendo al oyente. Si hay que respirar en mitad de una frase, se debe procurar “robar” tiempo de la nota que antecede a esa respiración, y no de la que viene a continuación. Por esta razón, en aquellos pasajes en los que hay cambios de ritmo, es preferible por lo general, respirar después de las notas más largas. En un pasaje rápido sin descansos, podemos respirar después de un cambio de sentido.
No hay que olvidar también que no hay porque respirar cuándo haya un silencio o un descanso. Me refiero a pasajes donde los silencios estén muy juntos, es preferible a menudo hacer un descanso sin respirar, lo cual es positivo ya que no perjudica a la articulación. Por otro lado habrá ocasiones en las que no es físicamente necesario respirar, pero la articulación musical requiere en ese pasaje una separación entre las frases, en este caso respire ya que será positivo para la articulación.
Cuándo se está iniciando una pieza (o incluso una frase, si hay tiempo) respire en el tiempo, de forma que la respiración ocupe el tiempo no acentuado de la primera nota. No hay que desaprovechar la respiración en las primeras notas de una frase, porque si empezamos a quedarnos sin aire, apresuramos el final de la frase por inercia, y es posible incluso que no lleguemos a la última nota por el apuro de querer respirar otra vez. Es necesario respirar con el mayor silencio, discreción y la mayor velocidad que sea posible. Escuchar las grabaciones de nuestras actuaciones nos mostrará claramente si las respiraciones son demasiado ruidosas.
Al final de una frase no es recomendable expulsar todo el aire, ya que la frase no decaerá de una forma natural, y el sonido será demasiado fuerte y desproporcionado. En lugar de eso es necesario mantener el aire en los pulmones como una reserva que será completada por la siguiente respiración.
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